La Corte Constitucional puso a las empresas prestadoras de medicina prepagada a ser más explícitos con los contratos de afiliación de nuevos usuarios, al ordenarles que los servicios que no excluyan de esos documentos, deben obligatoriamente prestarlos a sus afiliados.
El Alto Tribunal le dijo a estas empresas que le realicen un examen médico cabal a los usuarios y determinen, de esta forma, qué tipo de tratamientos no van a ofrecerle por enfermedades previas a la firma del convenio. De esta forma le otorgan la libertad al nuevo usuario de definir si desea o no suscribirse bajo esas condiciones.
"Por tanto, todas las enfermedades no diagnosticadas como resultado de dicho examen no podrán ser consideradas preexistencias, y deberán ser tratadas y atendidas médicamente por la entidad", sentenció la Corte Constitucional.
De esta manera, las empresas de medicina prepagada no podrán argumentar, para negar un tratamiento al paciente, que esa era una enfermedad preexistente; si no estaba escrito el procedimiento claramente en el contrato, se deberá ver obligada a prestarlo.
De igual forma, la Corte determinó que los contratos no podrán tener "exclusiones genéricas", que hablen de la excepción, por ejemplo, de enfermedades "congénitas", sino que deben ser claros y precisos con los tratamientos específicos que no incluirá el servicio. Esto, porque un contrato de ese tipo "viola la igualdad contractual de las partes en perjuicio del afiliado", y atentan contra su derecho a la salud.
El dictamen de la Corte Constitucional se da como consecuencia de una acción de tutela interpuesta por un estudiante universitario de Medellín, que fue diagnosticado desde los trece años con síndrome de Peutz - Jeghers. Esta enfermedad implicaba la aparición de pólipos en el intestino delgado.
Después de dos cirugías, costeadas por la entidad, el médico le ordenó un examen - enteroscopia - para hallar todos los pólipos y sacarlos con una sola intervención quirúrgica y de esta manera evitar nuevas operaciones por la misma causa en el futuro. Coomeva Medicina Prepagada negó el servicio, con un costo aproximado de $4 millones, argumentando que se trataba de una enfermedad congénita, y que éstas están excluidas dentro de los servicios de la entidad.
Tierra y Justicia
miércoles, octubre 8
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